ESCARLATINA
Es debida a un estreptococo que se transmite directamente por las gotitas de saliva. La enfermedad es contagiosa desde que aparece la angina y durante la convalecencia. Son frecuentes las formas solapadas o inadvertidas, que actúan como focos de contagio. La incubación suele durar de 3 a 5 días, durante los cuales existe a veces un ligero malestar. La invasión o comienzo real es violento con temperaturas de 40°, pulso muy rápido y vómitos frecuentes. La garganta, el velo del paladar y las amígdalas se enrojecen y la lengua toma un color blanco. Este período dura unas 24 horas, después de las cuales viene el período de estado, en el que persiste el enrojecimiento congestivo de la mucosa y aparece la erupción en la piel. Esta se caracteriza por un diminuto sarpullido de color rojo vivo, cada uno de cuyos puntos tiene el tamaño de una cabeza de alfiler y está rodeado por una zona de un color rojo más difuso. La erupción cutánea comienza por el cuello y pliegues de flexión de las extremidades para extenderse a continuación por todo el cuerpo. Hacia el quinto día la erupción se atenúa, la fiebre empieza a descender progresivamente y la lengua se descama y se torna de un color rojo frambuesa. La piel se descama también hacia el décimo día, con lo que la enfermedad parece tocar a su fin; pero se debe ejercer estricta vigilancia hasta los 40 días, realizando sistemáticos análisis de orina en busca de albúmina, pues la presencia de ésta indicaría la complicación más grave y frecuente de la escarlatina: la nefritis.
Tratamiento. Higiene rigurosa, alimentación láctea primero y lac-teovegetariana después, limpieza de la boca, faringe y nariz. Baño de vapor general; bebidas de tisanas calientes sudoríficas como saúco. Aire puro en la habitación; la luz de color rojo favorece la salida de la erupción. Si hay anginas, lo mejor es efectuar gargarismos cada hora, con agua y jugo de limón. El tratamiento general para las enfermedades infecciosas.




