11 marzo 2013

Adrenalina y noradrenalina: Las que nos llenan de vida

Filed under: Cerebro y homeopatia — admin @ 15:00

Para qué sirven: Estos neurotransmisores actúan en vinculación con el antetior. Dentro del cerebro se produce originalmente noradrenalina y cuando ésta desciende desde allí a la glándula suprarrenal (un pequeño órgano situado encima del riñon) sufre una transformación química convirtiéndose en adrenalina.
El neurotransmisor de la adrenalina participa en todas aquellas acciones del ser humano que signifiquen actividad, creatividad, aporte de energía, etcétera. Su presencia implica vitalidad, vigilia, dinamismo y entusiasmo y, cuando el organismo lo requiere, el nivel de adrenalina en el organismo asciende.

Si por alguna causa este neurotransmisor sube por demás, pueden surgir ttastomos de nerviosismo que deriven en dolencias como la taquicardia, hipertensión arterial, crisis nerviosas y perturbaciones vinculadas con la ansiedad muy elevada, junto con el malestar que ésta conlleva.
En aquellos casos en que los niveles de adrenalina superan lo normal, la persona llega a una situación denominada estrés y el organismo se encuentra sometido a un esfuerzo mayor que el habitual. Contra lo que se cree comúnmente, una cuota de estrés es necesaria y conveniente para realizar ciertas actividades para las que necesitamos una adaptación acorde a las exigencias cotidianas, ya sea dar un examen, alcanzar un tren o por ejemplo, tener la suficiente resistencia para competir en una cañera de 100 metros llanos.

Sin embargo, cuando continúa o se repite muchas veces, el estrés se torna crónico; y si se mantiene indefinidamente a lo largo del tiempo se llega a la situación de “distrés”, que da lugar a somatizaciones o compromete la salud física de quien lo padece, generándole, úlcera, asma bronquial, desórdenes digestivos como “colon irritable”, infarto de miocardio, alcoholismo, predisposición a las drogas ilegales y depresión, con la gran discapacidad que ésta acarrea.

Resulta muy importante impedir la suba indiscriminada de adrenalina, evitando someterse durante largos períodos a estados de extrema tensión. Para controlar su aumento a niveles peligrosos, la mejor actitud es la relajación, la psicoterapia, la meditación o cualquier forma de relax que nos permita alejar el estrés. A diferencia de lo que ocurre con la serotonina -que depende de la cantidad de tripto-fano acumulado- no es posible reponer la pérdida de adrenalina o noradrenalina externamente, ya que ambos neurotransmisores sólo pueden ser generados por nuestro organismo de manera total.

Etiquetas:
Este contenido tiene un carácter informativo, no debe considerarse como consejos ni opiniones médicas, consulte siempre con su médico.