25 junio 2013

Los radicales libres: nuestros peores enemigos

Filed under: remedio homeopatico — admin @ 15:18

Si usted es un lector habitual de nuestra revista, ya habrá leído en más de una oportunidad la explicación acerca de qué son los radicales libres y cómo atacan nuestro organismo. De todos modos, no está de más remarcar algunos datos sobre este tema.
Un radical libre es una molécula o un fragmento de moléculas altamente reactivo, ya que posee una carga eléctrica suplementaria, es decir, un electrón libre. Un radical libre es, por lo tanto, muy inestable y reacciona con las moléculas vecinas para estabilizarse. Esta primera reacción desata una serie de reacciones en cadena que pueden alcanzar a miles de moléculas. De esta manera, oxidan y alteran los tejidos del organismo y contribuyen al envejecimiento. Sin embargo, en el lugar apropiado, los radicales libres son útiles, por ejemplo, para destruir bacterias. El problema comienza cuando su porcentaje es elevado o se localiza en una zona equivocada y produce diversos daños dando origen, entre otros males, al envejecimiento. Son muchas las sustancias que pueden generar radicales libres. El principal productor es el oxígeno: ese propio oxígeno que nos hace vivir es, por ponsiguiente, al mismo tiempo un gran inductor de envejecimiento; basta pensar simplemente en la acción corrosiva del oxígeno sobre el hierro. Hasta el momento se conocen tres radicales libres del oxígeno: el anión superóxido, el peróxido de hidrógeno y el radical hidróxido.

Además del oxígeno también existen otros agentes externos en nuestro medio ambiente que actúan como productores de radicales libres: las radiaciones UV en la exposición al sol, metales tóxicos, el ozono, etc. Por otra parte, cuando los radicales libres atacan a los lípidos, especialmente las grasas polünsaturadas, producen, luego de varias reacciones químicas (peroxidación), otros radicales libres. Estos provocan el envejecimiento en varias formas. Por un lado, dañan el ADN y el ARN de las células que nuestro organismo necesita para sintetizar las proteínas y las enzimas. Por otro lado, atacan la membrana celular, lo que frena el paso de los nutrientes a la célula y la eliminación de los desechos, provocando una muerte lenta de la célula. Los radicales libres también atacan directamente a las proteínas por un mecanismo llamado crosslinkage . Por ejemplo, a nivel de la piel, este mecanismo actúa sobre el colágeno (que es una proteína) y es responsable del envejecimiento de la piel que se traduce en arrugas, deshidratación, pérdida de la elasticidad, etcétera.
Lo que ocurre a nivel de la piel es el reflejo de lo que pasa en el organismo. Los radicales libres contribuyen a la aparición de las enfermedades de la vejez: arterosclerosls, obstrucción coronarla, cáncer, fatiga, tumores y reumatismo. Además, la lipofuscina, o sea el pigmento que forma las manchas de la vejez, se debe a la acción de los radicales libres sobre los lípidos.

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