Trabajo de un medico homeopata
Si bien el medico homeopata se guía por los síntomas del paciente, su prescripción no es sintomática. El médico no trata los síntomas del paciente, sino todo su organismo, cuyas necesidades se manifiestan a través de la totalidad de los síntomas. El médico homeópata debe administrar la dosis mínima. La razón en que se funda esta regla es fácil de entender. Cuando los medicamentos se emplean de acuerdo con el principio de similitud, una dosis grande tenderá a exacerbar el cuadro sintomático del paciente. Sólo una dosis mínima efectuará la curación sin agravar seriamente los síntomas del paciente.
Cabe confesar, sin embargo, que el significado de mínimo en este contexto es ambiguo en vista del principio homeopático de que la mayor dilución de los medicamentos los hace más poderosos. El mismo Hahnemann disminuyó las dosis a milésimas y millonésimas de grano6, a raíz de lo cual los médicos alópatas del siglo diecinueve ridiculizaban el supuesto uso de placebos en la homeopatía. Sólo con el descubrimiento, en el siglo veinte, de las hormonas y otras sustancias que también son eficaces en cantidades microscópicas, los médicos alópatas han cesado hasta cierto punto de burlarse de las altas diluciones.

