Estado normal de una persona
Si no existe en la naturaleza un estado directamente opuesto a este efecto primario de la persona, el organismo parece esforzarse en volver al estado normal (reacción, acción curativa), neutralizando la modificación extrínseca. En lo que concierne a la importancia de la dosis, Hahnemann enuncia: Cuando se administra una dosis fuerte, los síntomas primarios (efecto primario) se manifiestan de manera precipitada y con gran violencia; y ya entre los síntomas primarios aparecen algunos efectos de retorno (síntomas secundarios) que representan la reacción del organismo. Hahnemann había podido observar que los efectos secundarios (reacciones) después de mejorías pasajeras del estado general debido al efecto primario agravaban la enfermedad.

