Paperas Sintomas
Síntomas. Dolor en la oreja. La parte vecina de la oreja se abulta y la piel se enrojece. La boca está irritada; la producción de saliva disminuye y el enfermo tiene mucha sed.

Síntomas. Dolor en la oreja. La parte vecina de la oreja se abulta y la piel se enrojece. La boca está irritada; la producción de saliva disminuye y el enfermo tiene mucha sed.
Parotiditis. Inflamación de la parótida. Es la hinchazón acompañada de fiebre y dolor de las glándulas productivas de saliva que están situadas inmediatamente debajo de las orejas y detrás de las mandíbulas. Es una enfermedad benigna, pero que puede tener complicaciones como la supuración de la glándula o la inflamación de los testículos o el ovario en la mujer y a veces el páncreas. Estas inflamaciones terminan generalmente con la pérdida de la función de la glándula, si los testículos u ovarios, a la esterilidad y si el páncreas, a la diabetes.
Es la inflamación de la glándula llamada páncreas que segrega el jugo pancreático en la digestión de los aceites y almidones; se inflama por el abuso de carnes, productos de lata, embutidos, grasas, quesos podridos, mariscos, aceites, etc. Debido a la intoxicaciones de la sangre, la piel va palideciendo especialmente la mano y el rostro; se ven manchitas redondas rojas, oscuras y amarillentas; inapetencia y malestar en general.
Tratamiento. Quitando las causas que la dañan. La debilidad general y las fuertes contusiones favorecen las infecciones. En los casos agudos el tratamiento empezará con alimentación a base de zumo de frutas; baños de vapor parciales si el estado del enfermo lo perfnite, baños de sol.
Inflamación del hueso y de la médula ósea. Como todos los tejidos y órganos del cuerpo, los huesos son formados y alimentados por la sangre. Por tanto las dolencias de los huesos son consecuencia de sangre maleada, por malas digestiones y mala eliminación de la piel, de los ríñones e intestinos.
Tratamiento. Apliqúense compresas calientes de aceite, semilla de linaza o de infusiones de manzanilla. También favorecen la salida del pus los baños calientes de los ojos con infusión de malva. Aplicar una pequeña compresa de cebolla ligeramente tibia sobre el orzuelo. Incipiente se cura con aceite de higuerilla.
Es la inflamación de las glándulas secretoras de grasa que existen en el borde libre de los párpados. Provoca rápidamente la supuración de la glándula afectada, que toma el aspecto de un pequeño grano.
Es un polvo infalible contra el sudor fétido de los pies. La segunda fórmula: Quita también el olor de los pies poniendo cada mañana en el interior de las medias o calcetines un poco de este polvo.
Se curan en poco tiempo si entre los dedos del pie en donde salgan se pone un poco de algodón en rama empapado en aceite de ricino (higuerilla).
Para conseguir la completa curación del ojo enfermo, es preciso procurar antes la curación radical del organismo entero, pues la experiencia ha confirmado que el dolor de ojos puede sanar sin necesidad de un tratamiento local. Sin más precaución que evitando errores que se cometen muchas veces: fatiga excesiva de los ojos, malas condiciones de iluminación, luz móvil, lectura en el tranvía o en el tren, uso de lentes mal graduados, uso de sustancias nocivas para el embellecimiento, etc.