DIGESTIÓN (2)
Toda dolencia es efecto de malas digestiones, agudas o crónicas. Por tanto, todo régimen curativo debe dirigirse a normalizar la digestión. La digestión requiere alimento adecuado a base de frutas crudas, semillas y ensaladas.
Debemos comer con hambre y la masticación debe ser completa y calmada; debemos ser sobrios y no llenar demasiado el estómago. Saber nutrirse es la mejor higiene y la ciencia de restablecer la salud de los enfermos.

