ACIDEZ DEL ESTOMAGO
(Hiperclorhidria, Dispepsia acida, Acedía). Es la acidificación de los alimentos por fermentaciones malsanas derivadas del excesivo calor del tubo digestivo, debido a irritación y congestión de sus paredes.
Causas. Conducen a ella todos los factores excitantes de la secreción, usados inmoderadamente: los alimentos muy fríos, como helados, etc.; los alimentos y bebidas demasiado calientes; la dieta excesivamente rica en carnes; el comer demasiado a prisa o ingerir alimentos de difícil digestión; el abuso de la sal; los condimentos irritantes tomados en demasía; exceso de café, el tabaco, grandes disgustos, etc.
Síntomas. Sentir hambre, sensación que puede ser dolorosa. No sentir saciedad después de comer o apetito caprichoso. Peso en el estómago después de las comidas o ardor. Regurgitaciones y eructos agrios… dolores a las pocas horas de comer, los que desaparecen tomando alimentos o bicarbonato. Se distinguen de los dolores de la úlcera de estómago en que los debidos a la acidez mejoran o desaparecen al tomar alimentos sólidos, mientras que los debidos a úlcera, si bien se calman de momento, vuelven poco después con más violencia por la irritación que ocasionan.
Tratamiento. Son muy convenientes los purés preparados con leche y mantequilla fresca, el puré de papas, los caldos vegetales. La leche será tanto más útil cuanto más rica en crema. La carne frita o casi cruda, a la parrilla y los caldos de carne aumentan la acidez. Suprimir la sal en absoluto, muchas veces basta para la curación. Como aplicación local es indispensable colocar diariamente cataplasmas de barro sobre todo el vientre para dormir con ella y aun en el día, pues muchas veces con esta sola aplicación desaparece en cosa de minutos la acidez del estómago.

